Archives

Lactancia materna

Historia de una lactancia materna exclusiva

Estando embarazada supe firmemente que quería amamantar a mi hijo, pues es lo natural, lo que Dios nos dejó en nuestro cuerpo para alimentar a nuestros bebés. Cuando nació mi bebé el doctor nos preguntó con mi esposo cómo lo íbamos a alimentar y muy firmes dijimos, lactancia materna exclusiva, excelente nos dijo, es lo mejor. Cuando me llevaron al bebé y con la ayuda de mi mamá empezamos esta aventura, él comiendo como podía y yo alimentándolo como podía ¡ah si me hubiese informado antes! Empiezan los llantos de desesperación del bebé, voces y presiones de cercanos diciendo “es que la leche materna no sustenta”, “hay que darle una pacha con fórmula”, “te debiste haber formado el pezón antes”, “no tienes pezones, él llora porque no puede”… entre muchos más, fue tanta la insistencia y tal mi desesperación de no saber qué hacer, pues yo no me eduqué antes de cómo debía afrontar eso, yo dije: soy mujer, tengo pechos, primero Dios me saldrá leche así que era todo… error, debí informarme. Pues todo esto que suele decir la gente son mitos, la leche materna sí los sustenta, sí quieren mamar a cada ratito y no es por hambre solamente, más detalles de estos les contaré después.

Lloré en el cuarto del hospital, desesperada por la presión, sintiendo que no me apoyaban y sin saber que hacer. Entonces cedí, le dije a la enfermera “tráigame una pacha” y allí inició todo. Claro yo sabía que era un “complemento” pues nunca pasó por mi mente dejar de amamantar, entonces inicié con la lactancia mixta. Una que otra enfermera me trataba de dar consejos de postura o agarre del pecho para mejorar la lactancia pero no era suficiente; al llegar donde mis papás, seguía con los inconvenientes pues él prefería un pecho que el otro, yo me sacaba leche con el sacaleches a modo de hacerme el famoso pezón, saben ¡hasta sangré de los pezones! Y no me rendía, seguía firme en que era lo mejor y yo lo quería hacer.

Seguía tratando de que el bebé “se prendiera” y disfrutara mamar pero no era así, al llorar mi esposo me decía “mejor dale pacha, no quiero que sufra” fue hasta que un día se fue a trabajar y mi mamá me dijo: tienes que intentar todas las veces sino no va a aprender u fue así, aunque lloraba un poco (aclaro que nunca fue cruel la cosa) al fin aprendimos y fue lo más maravilloso. Sin embargo las grietas aún seguían, fue entonces donde aprendí de cómo debía agarrar el pecho el bebé, cuál debía ser la mejor postura.

¿Y la pacha? Allí seguía una que otra pues también me decían “es bueno que tome pacha”, “la lactancia esclaviza”, “es muy cansado dar de mamar”, “ya no vas a tener vida si solo das de mamar” Mi bebé padecía de muchos gases, mucho más de los que normalmente deben tener, pues sí, los gases son normales pues su sistema digestivo es inmaduro y está aprendiendo, alrededor de los 6 meses se va normalizando todo. Cuando vinimos a nuestra casa y ya me tocó sola fui siendo más observadora con mi bebé y su comportamiento respecto a las pachas. Como yo estaba todo el tiempo con él a veces no le daba pacha, de repente ya no la quería y yo era muy feliz porque decía ¡me prefiere a mí y no a una pacha! Claro, soy su mamá y dar de mamar no solo es alimento, es amor, consuelo, seguridad, es un vínculo muy grande; al ya no querer la pacha volvían las voces “dale aunque sea una, ya no la va a querer y te vas a fregar” y claro con algo que he leído por allí y he comprobado

-un niño amamantado exclusivamente regularmente rechazará un biberón, es normal su rechazo

Pues si lo tiene todo con el pecho de su mamá es muy sabio e inteligente como para que quieran hacerlo creer que es lo mismo. En esa observación vi que cuando solo tomaba de mi leche pasaba tranquilo y cuando le daba una pacha de fórmula vomitaba, entonces fue cuando decidí y confié plenamente en mi producción de leche y dije ¡No más leche de fórmula! Pues no sólo nunca fue mi opción y agregado a eso le dañaba el estómago. Fue así como gracias a Dios continuamos la exitosa lactancia materna exclusiva, pasaron así 6 meses y continuamos con alimentación complementaria más leche, llevamos un año y contando, porque eso sí, ni siquiera pensamos en el destete ambos.

No quiero abrumarlas con tanta lectura, por eso vamos poco a poco pero cuéntenme ¿se identifican conmigo? ¿Les sucedió algo parecido? Escríbanme para contarme y si quieren saber más detalles de lo que les voy hablando sigan pendientes de las publicaciones y les iré contando todo.

Un abrazo,

Sue

Lactancia materna
1 Comment
Crianza

A mi hijo

A mi hijo con amor:

Desde niña existías en mi imaginación, pues siempre anhelaba tener una familia; en noviembre de 2014 Dios me permitió tener la certeza que pronto llegarías. En mayo de 2015, estando lejos de nuestro país y con algunos síntomas extraños, en un cuarto de hotel tu papá y yo nos enteramos de tu llegada, en ese momento empezó a cambiarme la vida, tuve un embarazo muy bonito, sano y todo Dios lo llevaba bajo control.

Anhelaba que el parto fuera natural, hubo muchas circunstancias que no lo permitieron entonces nos tocó programar tres días antes la fecha de tu llegada. Fue un jueves 21 de enero de 2016 a las 7:28am donde te escuché por primera vez, mis lágrimas rodaron y mi agradecimiento a Dios era interminable; el pediatra te acercó hacia mí, tú seguías llorando, cuando escuchaste mi voz diciéndote “hola mi amor, te amo mi Matías David” fue inmediata tu calma y tú cese de llanto, ¡no me pudiste regalar otra mejor muestra de amor! Me derretí en ese momento, pues nuestro amor era mutuo. Luego te tuvieron que llevar a los chequeos pertinentes y yo desesperada por volver a estar contigo, sentí muy larga esa espera. Fuiste una alegría para toda la familia, inclusive para los doctores y enfermeras que estaban maravillados de ver a un hermoso bebé de más de 8 libras. 

Al pasar el tiempo de recuperación e instalarme en la habitación te llevaron conmigo, yo la mujer más feliz de tenerte entre mis brazos. Firme en la decisión de amamantarte, empezamos esta aventura, que al principio tuvo ciertos tropiezos, que corregimos, gracias a Dios. Nuestros primeros días en casa de tus abuelos, pues necesitábamos ayuda y apoyo los tres, allí viví en carne propia el porqué el término “parecés recién parida” ¡ja, vaya sino! Realmente son momentos difíciles pero que se curaban con ver una carita dulce y tierna como la tuya, a los días empezamos las historia en nuestra casa, una nueva aventura para los tres pero que gracias a Dios nos acoplamos poco a poco.

Verte cada mes desarrollándote, amamantándote exclusivamente seis meses, hasta después de los seis meses probaste otros alimentos y claro, seguimos con la lactancia, lo primero que comiste fue banano, lo tomaste con tu mano y como si fueras experto comiste así por así, nunca comiste papillas, pues te dimos alimentos sólidos de una vez (BLW), nunca te gustaron los pachones, entonces has tomado agua pura en vaso o botella, tal cual como se hace, te encantan los frijoles, tortillas, brócoli, papaya, banano, plátano, pan, manzana, pera, kiwi, piña, pollo, pavo, carne, entre muchas cosas más.

Gateaste a los siete meses y medio perfectamente, diste tus primeros pasos a los 11 meses y nunca usaste araña o andador. No tienes ninguna preferencia de caricatura, pues no miras televisión, la gente me mira con cara de ¡qué le pasa! ¿cómo le hace? Pero la verdad, me entretengo mucho contigo y no me importa que me miren así, sé que es lo mejor para ti y no te hace falta. Por eso tu piñata de 1 año fue de temática de globos, pues eso sí te gusta. Te fascinan las pelotas de toda clase. De tus palabras lo primero que dijiste fue papa (a mí también me decías papa) agua y mamá, al pan le dices pá y por allí vamos… Desde los tres meses fuiste a un gimnasio de estimulación temprana y a los 10 a natación, ambas clases las disfrutas mucho y te encantan. 

Así podría seguir escribiendo todo lo que me has cambiado la vida durante este año, por todo lo que he aprendido y me he informado a través de ti, quise compartirlo escribiendo este blog, que espero sea de mucha utilidad para que varias mamás se informes ya que detrás de la lactancia, alimentación complementaria y demás hay muchos mitos que hay que ir quitando. 

No me queda más que bendecirte hijo mío, bendecir cada uno de tus días y que los planes de Dios para ti se cumplan, te amo con todo mi corazón. 

Tu mami

No Comments